Guía de país

Los lugares más bonitos de Italia: guía de Roma, Venecia, la Toscana y la costa Amalfitana

Roma, Venecia, Florencia y la Toscana, la costa Amalfitana, Cinque Terre y los Dolomitas, con rutas en tren, temporadas y consejos prácticos.

Vista de Florencia desde la terraza del Duomo
Imagen: Rhododendrites · CC BY-SA 4.0

Video en inglés.

Para quien va a Italia por primera vez, lo más difícil no es decidir qué ver, sino aceptar lo que no le dará tiempo a ver. Las ruinas de la antigua Roma, los canales de Venecia, Florencia, cuna del Renacimiento, las colinas de cipreses de la Toscana, los pueblos colgados de los acantilados de la costa Amalfitana… En esta guía dividimos Italia en una primera visita y una segunda visita, porque no es un país que se termine en un solo viaje.

Primera visita: el triángulo clásico

La mayoría de quienes viajan por primera vez eligen el triángulo Roma–Florencia–Venecia. Las tres ciudades están unidas por trenes de alta velocidad y caben fácilmente en un itinerario de una semana.

Roma (3 días)

El Coliseo, el Foro Romano y el Palatino son el corazón de la antigua Roma. Las entradas a estos lugares suelen venderse juntas y con horario, y en temporada alta conviene reservarlas en línea con antelación. El Panteón, cuya cúpula lleva en pie casi dos mil años, es una de las maravillas de la historia de la arquitectura.

La Ciudad del Vaticano, un país aparte, está dentro de Roma. La Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos, que albergan la Capilla Sixtina y los frescos del techo de Miguel Ángel, requieren al menos medio día. Para entrar en las iglesias hay que llevar hombros y rodillas cubiertos.

La Fontana di Trevi, la Plaza de España y las callejuelas del Trastevere son paradas clásicas para un paseo nocturno por Roma.

Para evitar colas, compara tours guiados y con acceso prioritario: tours y actividades en Italia.

Florencia y la Toscana (2–3 días)

Florencia es la cuna del Renacimiento. El Duomo, con la cúpula de Brunelleschi, la Galería de la Academia, donde está el David de Miguel Ángel, y la Galería Uffizi, repleta de obras maestras renacentistas, son sus visitas principales. Ver la ciudad desde la Piazzale Michelangelo al atardecer es inolvidable.

Desde Florencia puedes hacer una excursión a las colinas de la Toscana. Los caminos flanqueados de cipreses y las casas de campo de piedra están sobre todo en el Val d’Orcia. San Gimignano, con sus torres medievales, Siena, con su famosa plaza, y Montepulciano, en lo alto de una colina, son los pueblos más conocidos de la región. Alquilar un coche es la forma más flexible de recorrer la Toscana.

Venecia (2 días)

Venecia es una ciudad única, hecha de islas sobre canales unidas por cientos de puentes. La Plaza de San Marcos, la Basílica y el Palacio Ducal forman su corazón. El Puente de Rialto y un paseo en vaporetto (autobús acuático) por el Gran Canal son la forma más económica de conocer la ciudad.

Para hacer frente al turismo masivo, Venecia ha empezado a cobrar una tasa de acceso a los visitantes de un día en determinadas fechas; consulta las normas y fechas en fuentes oficiales antes de ir. Para verla en su momento más tranquilo, pasea temprano por la mañana o por la noche y, si puedes, quédate a dormir.

Segunda visita: costas, montañas y el sur

La costa Amalfitana

Al sur de Nápoles, pueblos de colores se aferran a acantilados escarpados: Positano, Amalfi y Ravello. La carretera entre ellos es estrecha y sinuosa, y en verano se forman atascos, así que el ferry puede ser una alternativa más relajada. Muy cerca, Pompeya, la ciudad antigua sepultada bajo la ceniza por la erupción del Vesubio en el año 79 d. C., es una visita imprescindible.

Cinque Terre

Cinco pueblos de colores colgados de las laderas de la costa de Liguria. Trenes y senderos unen los pueblos; algunos senderos pueden exigir entrada y cerrarse según el tiempo.

Los Dolomitas

En el norte de Italia, los Dolomitas, Patrimonio de la UNESCO, con sus picos calizos dentados, son una de las regiones de montaña más bonitas de Europa: senderismo en verano y esquí en invierno.

Sicilia y el sur

Con sus templos griegos antiguos, el Etna y su cocina propia, Sicilia merece unas vacaciones solo para ella. Alberobello, en Apulia, con sus casas de techo cónico llamadas trulli, es otra sorpresa del sur.

Cómo moverse

La red de alta velocidad de Italia conecta las grandes ciudades y suele ser más cómoda que el avión. Los trenes regionales llegan a pueblos más pequeños. Si alquilas un coche, recuerda que muchos centros históricos tienen zonas de tráfico limitado llamadas ZTL; entrar sin permiso puede acarrear multas elevadas.

Hay vuelos internacionales directos a Roma, Milán, Venecia, Nápoles y otras ciudades. Para comparar vuelos: vuelos a Italia.

Visados e información práctica

  • Italia forma parte del espacio Schengen. Los ciudadanos de la UE viajan solo con su DNI o pasaporte, y muchos latinoamericanos (por ejemplo, de México, Argentina, Chile o Brasil) pueden entrar sin visado hasta 90 días dentro de un periodo de 180. Comprueba las normas para tu pasaporte antes de viajar.
  • La moneda es el euro.
  • Algunas ciudades cobran una tasa turística además del precio del hotel.
  • El café tomado de pie en la barra suele ser más barato que en la mesa.
  • Para datos móviles: opciones de eSIM para Italia.

Dónde alojarse

En Roma, el centro histórico o el Trastevere; en Florencia, los alrededores del Duomo; en Venecia, la propia isla (Mestre, en tierra firme, es una alternativa más barata); y en la Toscana, las casas rurales llamadas agriturismi. Para comparar opciones: hoteles en Italia.

Cuándo ir

La primavera (abril–junio) y el otoño (septiembre–octubre) son ideales. Julio y agosto son muy calurosos y concurridos, y en agosto algunos negocios locales cierran por vacaciones. El invierno es tranquilo para ciudades y museos, y es temporada de esquí en los Dolomitas.

Para terminar

Italia muestra una cara nueva cada vez que vuelves. ¿Qué Italia te habla más: la antigua, la renacentista, la costera o la alpina? Conoce el triángulo clásico la primera vez y guarda el resto para el siguiente viaje.

Datos curiosos

  1. Italia está en lo más alto, o muy cerca, entre los países con más sitios Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
  2. Dentro del país hay dos estados independientes: la Ciudad del Vaticano y San Marino.
  3. Las monedas que se lanzan a la Fontana di Trevi de Roma se recogen y se destinan a fines benéficos.
  4. La cultura del café italiana tiene reglas: el capuchino es cosa de la mañana; por la tarde se pide un espresso.
  5. Venecia está construida sobre más de cien islotes unidos por cientos de puentes.

Precauciones y trampas para turistas

  • Los centros históricos de las grandes ciudades tienen zonas “ZTL” cerradas a coches no autorizados; si entras con un coche de alquiler, la multa puede llegarte a casa.
  • No olvides validar los billetes de papel de los trenes regionales antes de subir.
  • Sentarse a una mesa en un café cuesta más que tomar algo en la barra, y el “coperto” (cubierto) es habitual.
  • Si no reservas con antelación los museos más populares de Roma y Florencia, puedes pasar horas en la cola.
  • Venecia cobra una tasa de acceso a los visitantes de un día en determinadas fechas; consulta las normas vigentes.

Guías de Italia

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor ruta para un primer viaje a Italia?

El triángulo clásico Roma–Florencia–Venecia cabe cómodamente en 10 días. En un segundo viaje, prueba la costa Amalfitana, los Dolomitas o Sicilia.

¿Se deja propina en Italia?

No es obligatoria. Si la cuenta incluye “coperto” o servicio, no se espera nada más; si quedaste contento, puedes dejar un poco extra.

¿Es fácil moverse por Italia en tren?

Sí. Los trenes de alta velocidad conectan con frecuencia las grandes ciudades. En zonas rurales como la Toscana o Apulia, un coche es más práctico.

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